Trabajamos sobre casas que ya existen y que ya se habitan.
Ampliar un metro cuadrado en una vivienda en uso no se parece a construir
desde cero: hay que leer lo que está, decidir qué se conserva y coordinar
cada avance con la vida que sigue ocurriendo ahí. Esa es nuestra
especialidad, y es también el motivo por el que no tomamos cualquier encargo.
Crecer sobre lo construido: nuevos recintos, segundos pisos, terrazas y estructuras que deben integrarse a lo que ya está en pie.
Reordenar una vivienda completa cuando el cambio afecta a distribución, instalaciones y terminaciones a la vez.
Cocinas y baños, donde conviven instalaciones, revestimientos y terminaciones en muy poco espacio.
El detalle final es lo que se mira todos los días. Es lo último que se ejecuta y lo primero que se juzga.